Me han llamado a la reflexión y una vez mas, como permanentemente lo hago, he reflexionado.
Hay diferentes formas de desestimar la sana discusión y el debate profundo y con criterio. Una de ellas es presentar como disputa personal las diferencias de opinión y las posiciones diferentes o, inclusive, contrarias frente a lo que se considera deben ser los contenidos de los proyectos de ley. Eso ocurre en escenarios donde, necesariamente confluyen diversidad de personas y de formas de pensamiento; es lo que genera el imprescindible debate y la discusión que conduce a aclarar los puntos de acuerdo y desacuerdo. Y eso es lo que ha sucedido en el caso de los Proyectos de Ley 052 y 404, para reformar la ley 100 de 1993 el primero y para establecer un marco al ejercicio de las profesiones de la salud el segundo. Las diferencias expresadas en la posición expuesta por la Federación Médica Colombiana y la Unidad Médica han sido presentadas por una de las partes como una pugna personal entre dos presidentes de organizaciones del cuerpo médico colombiano. Nada más erróneo.
Sirve a la discusión tener en cuenta varios hechos históricos:
- La ley 100 de 1993 crea un nuevo sistema de salud, el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), basado en el aseguramiento que genera un mercado de servicios médicos a partir de la demanda de los mismos. Con ello se transforma el concepto del derecho a la salud por el derecho a comprar servicios de salud.
- Rápidamente hubo grupos médicos y de profesionales que se organizaron en cooperativas para vender servicios y hasta al interior de la Federación Médica Colombiana un sector impuso en una asamblea, sin discusión previa suficiente y por escasa mayoría, la formación de una cooperativa llamada FEMEC para crear la que fue en ese entonces, después del ISS, la EPS mas grande del país, la EPS privada mas grande, llamada UNIMEC.
- El desarrollo histórico del SGSSS demostró rápidamente que sus principios de universalidad, equidad, oportunidad e integralidad no se aplican puesto que los mercados, como actividad comercial que son, tienen ánimo de lucro y este criterio prima sobre todo lo demás. Ahí empezó a verse, por un lado, la guerra del centavo entre las cooperativas y organizaciones de prestadores, médicos, dicho sea de paso, y, por otro lado, a manifestarse la dicha de las intermediadoras (EPS).
- Se creó la AMC tras un movimiento médico unitario sin precedentes y uno de los directivos nacionales de UNIMEC debió renunciar a su cargo para asumir la presidencia de la AMC y poder enarbolar con entereza y sin conflicto de intereses la defensa de los médicos, como en efecto lo hizo hasta el momento de su retiro.
- En un evento científico se le escucha al Dr. Stevenson Marulanda su conferencia llamada “La medicina basada en la indigencia”, como respuesta a la naciente nueva ola médica del momento, la medicina basada en la evidencia. Así se generan las raíces de lo que luego fue Asorreferendo o Asociación pro referendo para cambiar la ley 100, liderado por el Dr. Marulanda, al cual perteneció la FMC y en cuyas oficinas tuvo su sede.
- La FMC, con el Dr. Stevenson Marulanda ya como miembro suyo, trabaja con la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas en la búsqueda de la unidad y propone el ingreso a esta de las cuatro sociedades matrices (Medicina Interna, Pediatría, Gineco-obstetricia y Cirugía) pues, paradójicamente, no hacían parte de ella, mientras que sí lo eran varias sociedades científicas no médicas.
- Se cambia el nombre de ASORREFERENDO por el de ASORREFORMA. Continuando en el proceso de búsqueda de la Unidad Médica se presentan dos propuestas: una que integra a todas las organizaciones médicas y otra que excluye a ASMEDAS. La FMC considera que si hay exclusiones no hay propuesta realmente unitaria.
- En una asamblea de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas se crea el Colegio Médico Colombiano con el objeto de lograr la adjudicación de funciones públicas (expedición de tarjeta profesional y recertificación) mediante una ley basada en el artículo 26 de la Constitución Política de Colombia. Los Colegios Médicos existen en Colombia desde la segunda década del siglo XX. Las tarjetas profesionales no las expiden exclusivamente los colegios; lo pueden hacer también las Asociaciones de Profesionales como ocurre con las enfermeras a través de ANEC (Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia).
- Aparece el PL 017, llamado también de desprofesionalización de la salud, el cual generó la unidad espontánea de todas las organizaciones de profesionales de la salud y cuya respuesta motivó el archivamiento de dicho proyecto.
- El gobierno propone un nuevo proyecto de ley, el 024 para el recurso humano en salud. Desde el comienzo la FMC objetó los artículos relativos a la ética y la bioética, pues no las define ni diferencia correctamente y las emplea indiscriminadamente descargando toda la responsabilidad que de ellas emana a los profesionales y ninguna a los intermediarios. Estas observaciones fueron desestimadas y no se tuvieron en cuenta para la redacción de la ley. El Dr. Stevenson Marulanda participa activamente con el Ministerio de la Protección Social y el Senador Eduardo Benítez en su diseño.
- En septiembre de 2004 se hace la reunión de Unidad Médica en Paipa, donde se aprueba la DECLARACION DE PAIPA, firmada por la ACSC, AMC, ASMEDAS, CMC y FMC (1). Desde Paipa se discutió la recertificación de los profesionales de la salud y la propuesta mayoritaria fue que debía ser gratuita.
- En el foro convocado por la Comisión Accidental del Senado para evaluar la Ley 100, la FMC-Unidad Médica presentó su propuesta en dos aspectos: 1) Reformar la Constitución Política de Colombia mediante acto legislativo, para que la salud aparezca taxativamente en el capítulo de Derechos Fundamentales como un derecho fundamental de todos los habitantes del territorio nacional. 2) Expedir una ley de salud y seguridad social, de carácter humanista y no mercantilista, en donde se la rescate como derecho y no como bien de mercado.
- En diciembre de 2004 se realiza en el Salón Rojo del Hotel Tequendama la Asamblea de Unidad Médica – FMC, en donde todas las organizaciones médicas de carácter nacional presentan su solicitud de ingreso a la FMC como instrumento articulador para la realización de acciones conjuntas y unitarias. Queda conformada por: ACSC, AMC, ASMEDAS, CMC y FMC e ingresan la Asociación Colombiana de Medicina General (ACMG), Asociación Nacional de Internos y Residentes (ANIR) y Asociación Colombiana de Médicos Estudiantes (ACOME). La Academia Nacional de Medicina (ANM) y la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (ASCOFAME) plantearon su propósito de acompañamiento en el proceso de Unidad Médica, pero su imposibilidad de incluirse en el ente federativo por cuanto sus estatutos no se lo permiten.
- En enero de 2005 se realizó en Chinauta la primera reunión para discusión de contenidos de los Proyectos de Ley de Recursos humanos y para reformar la ley 100, con la asistencia de todas las organizaciones, incluídas ASCOFAME y ANM. Entro lo tratado, uno de los aspectos centrales de la discusión acordado mayoritariamente fue que la recertificación debería ser un proceso voluntario, propio de la autonomía profesional y del interés de cada individuo por mejorar su competitividad. A las propuestas planteadas por los participantes, hubo desde un comienzo la respuesta del Dr. Stevenson Marulanda en el sentido de que veía muy difícil la introducción de esos cambios, pues ya había un acuerdo político con el Senador Eduardo Benítez para respaldar su ponencia. Se crearon comisiones redactoras de los cambios, las cuales se reunieron y produjeron propuestas. Los documentos producidos en la reunión de Chinauta y los producidos por las comisiones circularon ampliamente.
- En adelante, las discusiones sobre cambios a la redacción del proyecto de ley sobre recursos humanos fueron estériles, pues el Dr. Marulanda consideraba que lo de la ética y bioética estaba bien en su redacción y que los demás cambios son casi imposibles pues, como informó en Chinauta unos meses atrás, ya había acuerdos pactados. Cuando el proyecto de ley pasa a la Cámara de Representantes, varias organizaciones de la Unidad Médica son excluidas en los artículos donde había representación profesional y educativa, entre ellas la FMC y ASCOFAME, en su lugar aparecían otras organizaciones nunca mencionadas en las discusiones. Así lo demuestra la redacción original del Proyecto de ley ahora llamado de Talento Humano en Salud o 404. La presencia de algunas organizaciones médicas que cuestionaban algunos artículos del proyecto en la Comisión VII de la Cámara de Representantes fue presentada por el Dr. Stevenson Marulanda, a través de mensajes por internet, como el fracaso de los lobbistas en contra del mismo, cuando lo que en realidad se estaba buscando era la inclusión de los cambios acordados en la redacción de los artículos considerados en las discusiones. A pesar de todo, la FMC logró su inclusión como ente representante del gremio y algunos cambios que mejoraban parcialmente aspectos relativos a ética y bioética, aunque no del todo satisfactorios, en la redacción del capítulo VI.
- Fueron todos estos hechos los que condujeron a que un sector mayoritario de las organizaciones médicas consideraran que Stevenson Marulanda no representaba las decisiones de la mayoría sino que privilegiaba un grupo minoritario y decidieran retirarle su respaldo. Él se consideró vetado, pues es quien ha usado esa palabra. Son dos cosas bien diferentes y, otra vez, se minimiza el significado de hechos como ese al presentar tal decisión como algo informal, pues él no estaba allí, como tampoco estaba o llegaba tarde a buena parte de las reuniones citadas para discusión del proceso, pareciéndole que las cosas no fuesen válidas si él no estaba presente, así todos los demás sí lo estuvieran. Es una curiosa manera de creer que el mundo gira en torno a una sola persona, es decir a sí mismo, y no que las personas somos parte del mundo y nos movemos en él.
- Al final vienen las epístolas por internet, con presentación de información descontextualizada e imprecisa (2), cuando no carente de veracidad, como el anuncio de retiro de ACOME del proceso de Unidad Médica Nacional (3) y acompañada de interpretaciones subjetivas que personalizan en el Presidente de la Federacion Médica Colombiana un proceso que ha sido producto de la discusión participativa de muchas personas en muchas partes del país. Eso se llama manipulación.
Después de todo esto viene el destape final: las directivas de ASSOSALUD presentan la propuesta de que el sector de los médicos y demás profesionales de la salud que representa, pero que no son todos los existentes en Colombia, deben convertirse en empresarios, para lo cual es necesario entrar en el negocio de la industria y el mercado de la enfermedad y el dolor creando la EPS MEDICAS S. A. y después un fondo de pensiones.
Al parecer, los reparos presentados por algunos directivos de la entidad llevaron a que, oficialmente (o para presentarlo como “políticamente correcto” – como se dice ahora) la propuesta no saliera de ASSOSALUD directamente como ente promotor, sino que fuera una iniciativa personal de quienes quisieran participar de ella. Igual pero distinto.
Es la culminación de la metamorfosis: del rechazo y amenaza de destrucción a la comunión íntima con el enemigo. De ASORREFERENDO a ASOREFORMA a ASSOSALUD a MEDICAS S. A - EPS.
Uno no sabe si ver esto como el sumun de la ingenuidad si creen que esta sí será la EPS “buena” del SGSSS, o como la estrategia mas paciente y diligente de un grupo de aspiraciones empresariales para alcanzar un objetivo largamente soñado, pero desde un comienzo advertido por mentes previsoras. Sus gestores pueden ser catalogados, en realidad, como empresarios mas no como dirigentes de un gremio cuando deciden conducir a sus liderados a que hagan parte de una empresa que se fundamenta en la ética comercial y corporativa como lo son, por definición, las EE PP SS, v. s. la ética médica, pues así lo demanda el mercado no regulado de la “salud”, en el que la búsqueda de la posición dominante y los máximos ingresos son la razón de ser.
Tal vez esa dinámica explique por qué en una reunión del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, en el que –desafortunadamente- no hubo quórum, lo que la hizo técnicamente una reunión informal, el representante de los profesionales de la salud, que es hoy uno de los gestores y defensores de la EPS MEDICAS S. A., Dr. Germán Garzón, señaló como uno de los problemas del SGSSS la existencia de malos médicos porque están saliendo mal preparados de las facultades de medicina. Ahora las EPS tienen posición más que privilegiada en ese consejo: puesto en ACEMI y puesto representando a los profesionales de la salud. Pueden decir lo que quieran. Pueden tratar de justificar sus acciones con la retórica que quieran, pero esto no es coherente. Esas afirmaciones, mas bien, dejan ver hacia donde apuntan las cosas en un futuro cercano. Pareciera como si el futuro patrón hubiera hablado desde ya.
Las cosas deben ser tratadas con la seriedad e integridad requeridas. No por conveniencia. Razón le sobró al Presidente de ASCOFAME, Dr. Roberto Estefan, para aclararle al Dr. Garzón y a los Consejeros presentes en la reunión, que en Colombia hay mas médicos maltratados que mal formados y que el problema de la proliferación de facultades de medicina es una realidad a la que ASCOFAME nunca le ha eludido la responsabilidad sino, por el contrario, ha propuesto permanentemente los estándares de calidad que las deben regir. A su vez, me permití hacer saber a los asistentes que como médico y presidente de la FMC y un proceso de Unidad Médica, no aceptaba lo dicho por el Dr. Garzón y, por lo tanto, no me sentía representado por él en ese momento. Le propuse, como Asesor Permanente del CNSSS, asesorarlo para la próxima vez que fuera hablar, para que recordara que había sido propuesto por el movimiento de unidad médica y por los demás profesionales de la salud con el fin de que representara a los médicos y demás profesionales de la salud, a nadie mas.
Para terminar, estas cosas generan reacciones de gran carga emotiva en mucha gente. En otras no tanto. Sin embargo, si bien es cierto que las emociones son buenas y necesarias, la emotividad no es buena acompañante para discutir y decidir sobre cosas tan serias como el futuro de las profesiones de la salud en el país y de sus profesionales; sobre el futuro de la salud de los habitantes de Colombia. Se requiere mas bien mesura (medir y controlar la respuesta emocional), cordura (mantenernos cuerdos y no delirantes ni triunfalistas) y tranquilidad (avizorar los resultados y estar preparados para asumir los triunfos y las derrotas).
Por esta razón invito a todos los médicos y demás profesionales y trabajadores de la salud de Colombia a que miremos con mesura, cordura y tranquilidad la realidad actual que resumo así:
- Existen dos posiciones sobre lo que debe ser la salud en Colombia: la salud como derecho fundamental y la salud como negocio financiero corporativo y con ánimo de lucro.
- Entre los profesionales y trabajadores de la salud de Colombia se comparten, igualmente esas dos posiciones, que constituyen dos corrientes organizadas en estructuras diferentes, para favorecer y desarrollar consecuentemente cada cual su propio pensamiento. ASSOSALUD por el modelo del negocio y la empresa, los demás por el modelo de la Salud como Derecho Fundamental.
- A pesar de ello, hay y habrán situaciones de coincidencia que en el transcurso de los hechos nos permitan andar juntos, así sea transitoria y coyunturalmente.
- Por lo tanto, aceptemos esa realidad y hablemos civilizadamente, sobre la base de aceptar esas diferencias. Guardemos las energías para cuando, porque seguramente ocurrirá, tengamos que enfrentar juntos amenazas mas grandes.
Al fin y al cabo, las personas y las instituciones son lo que son por sus acciones, no por lo que dicen ser. Así lo enseña la vida real.
Cordialmente,
SERGIO ISAZA VILLA, M. D. –PED.
Presidente
FEDERACION MEDICA COLOMBIANA
“Hay muy pocas cosas mas destructivas que una idea errónea expresada persuasivamente”. Bill Bernbach
Bogotá, 16 de Julio de 2005 (en vísperas de la posesión del reelegido)